¿Qué dicen los medios?

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    DISCULPEN LA INCREDULIDAD
    DISCULPEN LA INCREDULIDAD
    ¿Qué dicen los medios?
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    Introducción

    En una época de engaño universal, decir la verdad es un acto revolucionario. Esto lo decía Orwell. Pero quédate con esta frase durante todo este episodio porque vamos a hablar de cómo los medios de comunicación y los espacios de contenido, porque sí, hay que diferenciar eso, pueden enmarcar la forma en que leemos o consumimos ciertas informaciones. Y esto me lleva necesariamente a hablar de la agenda setting. Esta es una teoría de comunicación que describe cómo los medios influyen en la percepción de la importancia de los temas entre el público. Vamos a poner un ejemplo medianamente reciente de New Yorker. Fue mucho más prioritario poner en titular cómo el presidente Novoa se había referido sobre sus homólogos que aquello que se indicó en ese mismo reportaje sobre cómo en un momento se habla sobre una resistencia en trasladar a unos presuntos criminales a la roca. Pero era más importante decir que el presidente le dijo a Millei que era muy argentino. Bueno, la teoría de la agenda setting viene desde la década del 70 por Maxwell, McCombs y Donald Shaw. Esta teoría básicamente demanda que los medios no sólo informan al público sino que también determinan cuáles temas son prioritarios en la agenda pública.

    Presentación entrevistado:

    Para desarrollar un poco más este tema, conversamos con Gonzalo Ponce Leiva. Él es consultor en comunicación, o sea que es colega, productor de cine y televisión. Tiene una maestría en comunicación corporativa por la Universidad Internacional de La Rioja, una maestría en comercio electrónico por la misma universidad. Entre otras responsabilidades dentro del mundo privado, fue Gerente Nacional de Producción en Teleamazonas, Gerente de Producción y Promoción en Ecuavisa y Gerente de Producción / Productor Ejecutivo en Gama.tv. Fue Secretario General de Comunicación de la Presidencia y Viceministro de Coordinación y comunicación en Ministerio de Economía y Finanzas.

    Transcripción

    Pamela León Andriuoli: Bueno, estoy con Gonzalo Ponce, el consultor en comunicación y además es productor de cine y televisión. Voy a hablar contigo, Gonzalo, sobre un tema que creo que es interesante analizar, que es la agenda setting, algo que aprendemos en las escuelas de periodismo, en mi caso en las escuelas de comunicación política, y siempre está como muy presente, pero quiero empezar un poco por la teoría y luego extrapolar esa teoría a casos más tangibles. ¿Cómo estás, Gonzalo? Cuéntame.

    Gonzalo Ponce Leiva: Encantado, muchas gracias por la invitación. Feliz de compartir este espacio con ustedes.

    Pamela León Andriuoli: Bueno Gonzalo, vamos, vamos como dicen en España a por los hechos. ¿Qué es la? ¿Qué es la agenda setting Gonzalo, más allá de lo que podamos entender tú y yo porque estamos en el medio? ¿Desde qué lado la puedes teorizar tú, que has estado en medios más de 20 años? Porque creo que mi visión como consultora en comunicación política puede ser diferente. ¿Cómo la ves tú?

    Gonzalo Ponce Leiva: Bueno, yo creo que los paradigmas han cambiado tanto y tan vertiginosamente en los últimos años con la irrupción de redes sociales que el mundo es otro. Y así como antes existían cuatro o cinco periódicos potentes, cuatro o cinco canales que marcaban la agenda informativa, claro, con la irrupción 2.0, resulta que tenemos mucha más interacción y lo que antes nos marcaba una agenda, si se quiere, monolítica, ahora existen otras voces. Entonces, hoy en día, un video que es viralizado, por ejemplo, y grabado por un ciudadano anónimo, de pronto puede llegar a la primera página de un periódico. Antes, el acceso a los medios era muchísimo más limitado, y si no tenías llegada a esos cuatro periódicos, o esos cuatro canales, probablemente tu información no podía ser difundida masivamente. Este quiebre es fundamental en la agenda de hoy día. Si a eso le añadimos la tremenda polarización que vive el país post-periodo de Rafael Correa, donde tenemos un gran bloque correísta, un gran bloque anti correísta y una nube gris que se mueve entre estos dos mundos, el paradigma es mayor y es más incierto. ¿Por qué? Porque la agenda… Ahora ya no es una agenda que viene del poder, no es una agenda monolítica que nos la ponen, porque ya existe por un lado la polarización, porque tienen también acceso a los medios, y ahora los medios también en muchos casos son no solo actores políticos, sino también absolutamente ideologizados, ideológicos que tienen un brazo armado no solamente en radios que algunas las controlan gobiernos locales, si no tienes todo este abanico de portales, algunos más serios, otros más troll, otros simplemente panfletarios, pero que ya responden a una ideología concreta de un grupo político determinado. Entonces, de ese discurso, yo fui Ministro Secretario de Comunicación en la Presidencia, y claro, esas prácticas que existían, o esa forma de relacionarte con los grandes medios, de hablar de los grandes temas que preocupan al país, pues ahora se ha atomizado tremendamente, por un lado. Por otro lado, cierto es que en este gran laboratorio social que es de Ecuador, donde todo puede ocurrir y todo ocurre, es un tsunami de emociones donde el titular de hoy ya es Arqueología de mañana y donde se yuxtapone tanta información que realmente la agenda va cambiando mucho, pero si tú ves bien, existe una gran ideología por parte de grupos que ponen los temas. Tradicionalmente los grandes medios se han movido un poco con tres grandes ejes. Un lado, el eje, si se quiere, editorial, que venía de la coyuntura informativa de los hechos que ocurrían. La parte comercial, que quienes estudiamos hace años, siempre nos decían que jamás hay que entrar a la sala de redacción por la gerencia comercial, pero ese principio, por ejemplo, vemos que se ha roto bastante. Ahora digamos que la pauta influye y mucho. Y para mi sorpresa, en algunos medios que tradicionalmente eran muy independientes de estos mundos, ahora hay unas zonas grises y de mezcla que preocupan. Y luego hay la posición ya ideológica y política del propio medio. Entonces, tú tienes información que son escándalos en las redes, por ejemplo que no pasan a los medios o cuando ya pasan a hacer noticias en los grandes medios es porque ha habido tanta conversación y tanto tráfico de información del hecho que no pueden tapar el sol con un dedo. Y muchos de estos son temas que empiezan chiquitos. Lo mismo tenemos en esta vorágine de portales de comunicación. Hay matices y diferencias muy grandes, Pamela. Tenemos portales muy serios de investigación, muy serios, con periodistas con mucho oficio que vienen de trabajar y dirigir equipos de investigación muy potentes que contrastan la información, la verifican, etcétera, y publican temas que luego se ven replicados. Por ejemplo, hace dos semanas vimos una entrevista de Código Vidrio al actual contralor Mauricio Torres, y vimos cómo de esa entrevista se empezó a replicar en los grandes periódicos, en los canales de televisión, y las radios por lo general leen los periódicos y se suma a lo que los grandes networks sacan. Pero un portal, si se quiere pequeño, porque no es tan masivo como puede tener el tráfico de un gran medio de comunicación, pues generó una noticia que luego fue noticia nacional. Y luego viene esta amnesia que tenemos como sociedad, donde el escándalo de ayer pasa a ser el de mañana, el de mañana, y así se va acumulando. Entonces, yo creo que la visión de lo que ocurría hasta hace 10, 15 años con la agenda de los medios ahora hasta hace 15 años, un gran periódico nacional con esas imprentas maravillosas, bueno, ahora están chatarrizando las imprentas, las salas de redacción se han reducido a su mínima expresión y están en modo sobrevivencia, lo mismo podríamos decir de los grandes canales de televisión que antes marcaban una agenda informativa, ahora tienen mucho menos peso porque también tienen un problema de sobrevivencia, de rating, antes eran los reyes del rating, ahora compiten con plataformas y con otros formatos y otras ventanas de exhibición. Es decir, que la lucha por la sobrevivencia está haciendo que también cambie mucho la visión y una supuesta independencia donde el tema comercial prima y mucho. Entonces, aquí también vienen conflictos. A mí, por ejemplo, me hace mucho cortocircuito cuando veo en imagen a un “ancord” un presentador de televisión dando una noticia y veo un tarro de aceite sobre impuesto en su imagen yo digo qué pasa si mañana queremos dar una noticia sobre ese producto o sobre la contaminación de ese aceite, ahí vamos a llegar a un conflicto de interés grave entonces me parece que los temas están bastante mezclados difusos y creo que el vértigo con el que pasa la información hace que se mezclen muchos los temas, aunque evidentemente existe una posición ideológica, porque claramente vemos como hay medios que su misión en los tres últimos gobiernos ha sido defender a los presidentes de turno, así hicieran las barbaridades o mediocridades de las que hemos sido testigos, todo por defender ese gobierno y poder atacar al régimen anterior. Entonces cuando ya los medios se convierten en actores políticos, cuando los periodistas pasan a ser políticos activos y luego vuelven a su trinchera periodística, pues digamos que se pierden unas líneas de independencia. Y si a eso le añadimos un tema, y perdón que me extienda, que a mí siempre me ha llamado muchísimo la atención, es los todólogos, que son los periodistas aquí. Yo estudié en Holanda y en la BBC y ahí el código deontológico era muy claro, lo que tú pienses se lo cuentas a tu familia en tu casa a la hora de cenar, pero a tus escuchas lo que tú opines no me interesa. Y aquí, sin embargo, tenemos entrevistadores que les preocupa más el poner su opinión que el hacer las preguntas correctas. Entonces, ahí es una juega de una hoguera de las vanidades donde las agendas también se ven cruzadas por intereses personales, agendas personales, que es un poco la historia del país de los últimos 200 años.

    Pamela León Andriuoli: Gonzalo, de todo eso que has dicho, igual porque son varias cosas y fue como una gran clase a grosso modo de lo que podemos entender por agenda setting, cómo de alguna manera eso puede configurarse con la publicidad, lo vertiginoso de la inmediatez y lo multi canal. Partiendo de estos macro que has planteado… Y ¡Ah! Y por supuesto lo que acabas de decir de los periodistas, entonces en ese sentido ¿Qué rol pueden jugar los periodistas y los editores sobre todo en el proceso de agenda setting, porque por ejemplo es bastante viejo este titular pero recuerdo y no me acuerdo del medio pero me acuerdo de la noticia porque la vi recortada en una sala de la sala de mi casa y me llamó la atención porque decía: “la trí goleó y al arco”. Entonces hay una relación sobre todo porque ahora que recuerdo o sea no ahora pero cuando recuerdo este tema me acuerdo que estaba en portada y tú dices bueno eso estaba en actualidad portada o estaba en deportes o estaba en política, entonces la manera de segmentar seccionar también el tema y relacionar asuntos de la no política con este titular que recuerdo bien. ¿Es una forma también de posicionar una agenda con un triunfo deportivo frente a otro relacionado con lo político?

    Gonzalo Ponce Leiva: Por supuesto y si a eso le suman lo del click bait, bytes, nomoso, es horroroso porque ahora es la cultura del espectáculo como diría Vargas Llosa, pero es un poco esa cultura de lo pueril, de lo light. Hoy en día el valor de los medios de comunicación es interpretar la información, ya no es tanto la primicia, decir que hubo un accidente en la vía perimetral, pues si ya lo sabemos hoy por las redes, en Twitter. A las 3 de la tarde, mañana en el periódico ya es de arqueología eso, por el tema de las redes sociales, pero el valor viene de interpretar la información o de la lectura que te puedan dar a la información. Y yo creo que hay, cayendo en esta cultura del espectáculo, un poco parafraseando a Agustín Cuesta, que era este sociólogo brillante que vivió mucho tiempo en México, él en algún debate con un argentino que le cuestionaba y decía que la sociología debía tener mucha información y muchos datos y le dio un montón de datos, Cuesta le contestó diciendo bueno has dado un océano de información con un milímetro de profundidad, esto en los años 70, hoy en día hay mucha información muy muy light, entonces si llama mucho la atención porque estamos tan preocupados de lo light y por eso salen portales como cangil, portales pseudo periodísticos muy chistositos, con mucho humor, con escotes provocativos, con minifaldas, con gente que no te digo que para ser periodista no hay que ser payasito, como para ser informal tampoco tienes que ser mal utilizar un vocabulario soez y grosero como lo usan para dárselas de informal. Entonces me parece que ese eje transversal de lo populachero y de lo del mal gusto también es un reflejo de la sociedad. Entonces existe probablemente, con eso tiene un nivel de penetración que un medio más serio a lo mejor no lo tiene.

    Pamela León Andriuoli: Y ahí, por ejemplo, tú también mencionaste… O sea, habría que contraponer, ¿no? Porque esta lucha por, mira, esta conversación a mí me recuerda mucho a lo que decía Orwell y lo que dice Aldous Huxley, ¿no? Que Orwell dice que mientras más información, él defiende eso y Huxley dice que no, que mientras hay más información, hay más distracción, no hay la debida atención de los temas. Parece que hoy, y eso que se discutió hace tantos años, esa discusión atemporal y a contextual, pareciera que también se puede asentar ahora. Lo vimos, por ejemplo, cuando Lenin Moreno, cuando fue presidente, empezó a, digamos, a eliminar una serie de ministerios, pasó lo que pasó con el tío de Glass, pasó lo que pasó con Glass. Pero después de un cierto tiempo esas noticias ni siquiera pudieron sostenerse como un atributo de gobierno, sino que pasaron a ser parte de una cronología de algo histórico, o algo que pudiera de alguna manera representar a la memoria de un gobierno. Y en ese momento te pregunto, ¿Cuán frágil puede llegar a ser el hecho de que exista no solamente tanta información, tanto caudal de información, sino que además haya una participación casi similar del peso temático que le dan los distintos medios de comunicación. Pareciera que se comparten no solo el tema, sino las posturas y los enfoques.

    Gonzalo Ponce Leiva: Sí, eso es evidente, cuando tú ves una narrativa de lado y lado. Entonces tienes un sector que te posiciona hashtag la fiscal 10-20. Y a partir de eso es la narrativa que adoptan sus propios portales, los trolls portales, las emisoras locales ideologizadas, etcétera. Y del otro lado también, en el caso de Moreno, por ejemplo, se vio claramente como existía una permisividad de los medios con tal de sostener al régimen de Moreno, que a mi modo de ver, la historia tiene que juzgarlo no solo por lo que está ocurriendo con Coca-Codo y Sinoidro y todo este escándalo. Por ejemplo, un tema que no ha habido debate en este país que a mí me alucina es la desaparición de los medios públicos, sobre todo la televisión pública en plena pandemia del COVID. Tú dices cómo es posible que la mayor red de transmisión del país con una mayor red de cobertura de microondas despides a 517 personas en pleno COVID y acto seguido salió un señor que decía que era el gerente que quería ser como la BBC de Londres. Pero tú dices, estamos en pandemia, los chicos están en susas, es un país donde la conectividad es mínima. Entonces no se trata de hacer documentales de los “National Geographic”, pero si tienes un canal de televisión, si tienes una red de transmisores, si tienes cámaras, caramba, pon a un profesor con una pizarra a dar clases. No hay que inventar el agua tibia, no hay que gastar en producción. Pon a un profesor y de pronto no solo no hicieron eso, sino que eliminaron y nos metieron dibujos chinos, coreanos y videos enlatados. Me pareció alucinante que no haya generado ningún debate de cómo se te ocurre, quiénes, bueno ya vimos el círculo de estrategas brillantes, algunos de ellos bien escondidos, impresentables completamente, cómo es posible que en un país en ese momento y en esa coyuntura elimines la televisión pública. ¿Por qué se permitió eso y por qué no generó debate? No, porque es que era muy correísta la televisión, perdóname, hay que ser extremadamente mediocre, yo sé que la televisión pública es un proceso de construcción y nunca ha habido aquí una televisión pública como tal, sino ha habido más una televisión gubernamental que es otra historia. Pero no se trata de desaparecer esto porque fue defendió una causa, sino convertirlo lo propio con las escuelas del milenio, con los centros de alto rendimiento que se desaparecieron. Pero en el caso de la pandemia, yo sí veía con horror como una cosa así, no generó ningún tipo de reflexión y más bien se lo veía entendido por los grandes sectores, entre otras cosas, porque para los canales de televisión el eliminar un competidor, pero tú dices cómo es posible que la sociedad no reflexione y que no haya una voz que exija el mantener eso. Este es un ejemplo de contos que hay que con tal de soportar al presidente de turno, el presidente anterior, también vimos una inacción, vimos funcionarios que fueron nombrados que desde el día cero se sabía que no podían ser funcionarios públicos porque tenían acciones y tenían contratos con la empresa, que tenían contratos con la administración pública y sin embargo la sociedad lo vio, lo permitió. Entonces es una permisividad que con tal de apoyar al poder de turno se dejaba pasar cosas que realmente llamaban la atención. Y por el otro lado con tal de atacar, en el caso de la fiscal me pasa alucinante, el debate ahora sean los tacos de la señora fiscal y que no se vaya un poquito más allá. Cuando tenemos a 15 jueces de la Corte Provincial, de los 20 presos, y creo que ahora se ha aumentado la lista con dos más, creo que los grandes temas, ves el espectáculo, nosotros nos tienen distraídos con otros temas, y como es tal vorágine de titulares, pues nos perdemos lo importante y nos quedamos en… Aquí viene la cultura de show, entonces el portal con el Chón Piras diciendo malas palabras, y hecho el chistosito es lo que funciona y lo medular queda aún en un segundo plano.

    Pamela León Andriuoli: Y ahí, por ejemplo, ¿de qué manera puede influir el hecho de que el actor que de alguna forma alimenta y retroalimenta a los medios suele ser también el actor de poder? Por ejemplo, mira, la fiscalía cuando sucede todo este primer capítulo de una gran serie llamada “La Justicia Perdió la Independencia”, entonces el primer capítulo es “Metástasis”·, tienes por ejemplo una filtración de unos chats, luego viene el caso “Purga”, luego viene el caso plaga en su segunda y tercera temporada, esta versión seriada, que pareciera una versión seriada para contar la coyuntura, en ese sentido te pregunto, ¿cómo…? podríamos decir que también los medios se están transformando en un repositorio de cosas que viene desde el actor de poder y no como un actor que contraste esas cosas que le llegan. Por ejemplo, Fiscalía filtraba ciertas cosas, veíamos cómo ciertos medios sacaban justamente chats que estaban relacionados con situaciones un poco más novelescas, por ejemplo los temas de Mayra Salazar y la forma en la que se le relacionaba con Norero, lo que sucedía con Gordillo, de allí temas un poco más coyunturales que puedan comprometer brazos políticos, entonces esta forma tan seriada de contar la coyuntura que viene el actor de poder y el medio funciona como un repositorio de esas cosas, sería más bien un trabajo de agenda setting o un trabajo de simplemente transcripción de la voz de poder.

    Gonzalo Ponce Leiva: Verás, yo creo que también los medios son el reflejo de la sociedad. Este país, en 200 años, ha demostrado que lo último que le preocupa es del bien común o tener una agenda nacional, pensar en los demás. Nos hemos disputado grupos de poder desde siempre, el caudillismo ha estado desde siempre, desde Flores, y luego con García Moreno, con Eloy Alfaro y con otros. Lo que hemos vivido ahora de “Yo soy el líder”, pero pongo un presidente que luego yo voy a controlar. Lo hemos visto a lo largo de 200 años. Y los medios lo que están haciendo es replicando el discurso de poder. Lo que pasa es que ahora hay varios poderes. Antes, si se quiere, era como muy claro el tema, porque tenían liberales y conservadores. Luego era más un tema entre social cristiano, social democracia, y por ahí la erupción del populismo de los roldocistas. Y ahora tienes fragmentado ideológicamente con el tema que hablábamos antes de los correístas, que tienen sus propios medios de comunicación. Entonces, el debate, muchas veces lo que ocurre es que se ponen tantos temas para distraer de las cosas importantes. Y perdemos el tiempo eso hablando de los tacos o entrando en nimiedades y por eso tenemos autoridades que vienen, su plataforma de contenido ha sido el “Only Fans” y ahora son autoridades y ese es, por dios, un poquito de decoro, un poquito de vergüenza. Pero ese es el espectáculo que ve. Y este podcast, de los análisis que hace Radio Tropicana y otros foros que intentan ser serios y tal, claro, se quedan muy en lo epidérmico, en el contexto de lo nacional. El pueblo, si se quiere el grueso de la gente, consume otro tipo de contenidos y no está en el detalle, entre otras cosas está en la sobrevivencia del hambre y de conseguir empleo, de sobrevivir a la inseguridad ciudadana, etc. Pero sí preocupa tremendamente el hecho de la cantidad de información y cómo existen la misma irresponsabilidad de los políticos que tienen una adagio. Mira tú los debates que están ahora en la asamblea, por Dios. Se crean comisiones para analizar el discurso de un presidente que sí, exageró o no exageró, ha estado seis meses del país, tiene otras prioridades que estar viendo esto. Es un cúmulo de irresponsabilidades, donde lo último que prima es del bien común, a que a ningún político le interesa. Están ya alquilados los partidos, preparando los caciques, preparándose para facturar en la próxima campaña electoral. Entonces aquí, a mí lo que me parece es que hay un serio vacío de contenido y de profundidad y de responsabilidad. Entonces, hay muchos temas pueriles y al final quedas en lo epidérmico y en las cosas importantes. Mira, hoy en día el gobierno, ¿qué políticas públicas está? ¿Qué análisis hay? ¿Qué se está haciendo en educación, en generación realmente de empleo? ¿Qué futuro se le está dando a los chicos para que no sean pandilleros y que tengan un futuro decente? ¿Qué políticas de inclusión se están haciendo? De eso no se habla, no se trata solo de vigilar y castigar, como diría Foucault, de meter en las cárceles llenas de gente, reprimir a los pandilleros, a los adolescentes y ojalá la pena de muerte para acabar con la gente. Por favor, ¿dónde está la presencia del Estado para que haga su trabajo? No existe. Entonces estamos hasta convirtiendo en una sociedad un poco fascista, porque el debate sobre el permiso de usar las armas, la pena de muerte. Este chico de 15 años sí que es terrible. Hay chicos de 15 años que asesinan, pero no se trata de decir vamos a asesinar a todos los asesinos. ¿Dónde están las políticas públicas para evitar que la gran fábrica de pandilleros siga nutriéndose porque hay mucha materia prima? ¿Qué se está haciendo para evitar eso? Absolutamente nada. Tenemos además de esta orgía de los camisetasos que estamos viendo. En el gobierno actual hemos tenido gente que estaba con un bloque, luego estuvo con el otro, ha estado con tres presidentes y ahora se rasgan las vestiduras, la vocera. Y tú dices, bueno, qué poca seriedad. Y volvemos un poco a lo que decía antes, no hay una agenda país, no hay una agenda, un proyecto de bien común, digamos que es una hoguera, que decíamos la hoguera de las vanidades, pero de los intereses personales. Entonces nos quedamos en temas y claro si a eso le añadimos una asamblea integrada por gente absolutamente impresentable con una falta de preparación, un gabinete también que deja mucho que desear. No se trata de poner jóvenes que no tienen experiencia, yo creo que para ser general hay que haber sido conscripto, creo que para ser embajador hay que tener una trayectoria y no se trata de poner a gente como estamos viendo en muchas instancias, gente muy improvisada en uno de los momentos más complicados de la vida republicana. Entonces, a mí me preocupa tremendamente esa falta de rigor y de profundidad.

    Pamela León Andriuoli: Y por ejemplo, esta reta hila de cosas que estás diciendo, ¿Por qué no forman parte de ese discurso mediático? ¿Por qué no suele o no podría llegar a ser atractivo? ¿Por qué la deserción escolar que en este momento deja 60.000 niños fuera en relación al año lectivo no es un caso de investigación? ¿Por qué el hecho de que se haya tras que se haya pasado, que se haya cambiado el lugar desde donde se va a operar la aseguradora en Manta por lo que pasó lamentablemente hace unos días, no es una discusión profunda y estructural de el plan no puede ser tan coyunturalista? Es decir, pasa una cosa acá entonces pongo acá la cúpula militar. ¿Por qué esos temas que de alguna forma van a relacionarse directamente a ese estado de bienestar no forman parte de esa agenda setting que podrían estar liderando los medios? No creo que sea solamente porque exista una relación de digamos a decir amistad con el gobierno de turno. ¿Tal vez también los medios han debilitado un poco su deber ser?

    Gonzalo Ponce Leiva: Sí, sí, sí. Definitivamente, ¿y por qué no vende? Porque la cultura del espectáculo te vende otros atributos. Ya a lo mejor hablar sobre los embarazos de adolescentes, y si además somos una sociedad mojigata con la doble moral que nos caracteriza con esa capacidad de escándalo tan fácil. Mira ahora el escándalo que hay por un uso del himno nacional por parte de una chica que brota toda la xenofobia que llevamos dentro, pero no nos indignamos de otras cosas o de de esta gente que canta el himno todos los días en la asamblea y que hace anti patria todos los días también. Creo que los grandes temas están fuera del debate porque no venden. El morbo pasa por otros temas y creo que ahí sí es un compromiso. Tú mira, falta también un nivel de especialización en los medios. Históricamente, tú recordarás Pamela, los medios que tenían más un cuerpo articulado en la sección con cuerpo de editores especializados eran los periódicos, tenías el editor económico, el editor político, etcétera, etcétera. Los canales de televisión sí tienen su departamento de noticias, por lo que no tenía un equipo de investigación, que siempre es costoso, pero los reporteros de televisión son más generalistas, van de cubrir la asamblea, pasan cubriendo el paro indígena y terminan haciendo la entrevista al ministro de Finanza. Las radios básicamente replican o leen lo que dicen los periódicos o replican lo que está en la red. No tienes periodistas y peor equipos de investigación en ninguna radio. Y a mí un ejemplo que me llama muchísimo la atención de esta falta de rigor es por ejemplo que Ecuador empezó a exportar petróleo a principios de los años 70 y tú en más de 60 años no has tenido en los medios de comunicación en ningún periódico has tenido un periodista especializado en petróleo, por ejemplo. Todos los analistas que pasan por los medios son abogados de petroleras, expertos en impuestos del sector privado, pero no tienes un periodista experto en petróleo. Ahora el petróleo está de retirada, viene en la minería y peor, vas a tener un periodista formado. Entonces, dice si el mayor rubro de exportación del país no ha formado un periodista en los medios que sepa del petróleo. Yo fui viceministro de Economía y nosotros dimos seminarios para capacitar a los periodistas que cubrían las fuentes económicas, porque evidentemente faltaba una información, gente que publicaba sobre los bonos y la deuda externa y tal, no tenía mayor información. Entonces, sí falta una profesionalización en los medios, que si antes era un poco utópico, hoy en día es imposible, inviable, porque los medios están en modo sobrevivencia. Entonces, sí falta profundizar en los temas coyunturales importantes y por eso el debate no yo creo que los medios entre que están cortos de gente aquí tenemos un periódico bueno en Quito ya no tenemos periódicos y lo que era antes del gran periódico nacional “El Comercio” pues ahora son 10-12 periodistas que están en una sala de redacción digital entonces si falta mucho mucha formación y tener más preocupación por temas y tienes estos portales creo que hay ejemplos magníficos: “Código Vidrio”, “Plan V” que hacen un esfuerzo, el mismo “Expreso” que ha hecho un esfuerzo por tener un departamento de investigación. Pero evidentemente falta profundizar sobre temas que deberían preocuparnos mucho más que los tacones o que el escándalo por el himno o la moral de tal persona o lo atrevido del escote. Volvemos a un espectáculo que me parece lamentable.

    Pamela León Andriuoli: Tú has mencionado algunas cosas que dan cuenta de otras, por ejemplo, está en el transversal de esta conversación la sociedad del espectáculo. Eso es algo que parece liderar la narrativa, pero también creo que es importante y vamos a ver cuántas personas comparten este podcast, que seguramente serán muchísimas. ¿Cómo identificar la forma en la que los medios pretenden posicionar ciertas ideas? Por ejemplo, hoy día yo me metía a expreso y su primera noticia como principal era que Virgilio Hernández negaba haber negociado el Habeas Corpus en favor de Jorge Glass. Esto al día de hoy a las cinco y media de la tarde. Hoy el mismo medio en la mañana hablaba sobre las dos empresas que la CTE ha contratado para el tema de radares. Entonces, otros medios publicarán otras cosas, por ejemplo, el Universo colocaba el tema de las declaraciones de Mayra Salazar y Daniel Salcedo. Estas priorizaciones que se hacen en un mismo momento, en un mismo, digamos, en una misma franja, puede generar ciertas lecturas que el medio pueda pretender hacer. ¿Qué debemos los lectores a estos medios contemplar o considerar para no leer de manera tan pasiva e inocente? ¿Qué debemos tener en cuenta para saber de qué forma contrastar nosotros no desde el periodismo, sino desde la lectoría? Es decir, aquí hay un objetivo de agenda setting que debo contemplar antes de leer esto.

    Gonzalo Ponce Leiva: Bueno, aquí también la reflexión es cuánta gente lee el periódico, y cuánta gente lee los editoriales, y cuánta gente lee las columnas de opinión. Entonces tú ahí te encuentras con un nicho bien chiquitito, bien chiquitito, que no… versus el general en que no le interesa, y está ya absorto en sus propios problemas, muchas veces, de sobrevivencia, pero sí me parece que como lectores quienes leemos periódicos, por ejemplo, podríamos ser un poquito más exigentes y con los mismos noticieros de televisión, me parece que sí falta un rigor para nosotros exigir un poco más. Yo, por ejemplo, tantos años en televisión y siempre el discurso era no es que hay que producir cosas porque la gente no lo consume, entonces claro, con ese axioma, pues la minifalda, el escote o el hombre musculoso. Y la crónica roja que es lo que la sangre siempre atrae. Me parece una falta de respeto. Yo creo que el público sí puede consumir otros productos si se lo das. Creo que también hay un mea culpa de los dueños de los medios. En el caso, por ejemplo, de los canales de televisión. Tú ves siempre dicen que no hay recursos, no hay recursos, pero hace realities que te cuesta un montón de dinero traer la Biblia y producir localmente eso. Lo que falta también es un poco de valentía y de coraje por generar productos que con calidad puedan generar rating y existen casos exitosos de productos que vayan más allá de la crónica roja o del amarillismo. Entonces, sí existe un público que puede consumir productos de calidad y creo que prueba de ello han sido esfuerzos como los que hemos dicho de “Plan V” o de “Código Vidrio” que lo tienen muy complicado para generar investigaciones con rigor y con buenas fuentes, pero que tienen un nivel de lectoría que si lo ves a nivel general, igual son nichos muy chiquititos. No son medios… ¿cuáles son las radios más populares? O los programas más populares, no necesariamente. Los programas de opinión, por ejemplo, el nivel de lectoría de audiencia que tienen es pequeñito. Inclusive tú tienes programas periodísticos que ya migran un poco al formato del magazine para tener la parte light y ligerita y de chismerío o de cosas. Pero yo creo que sí existe un público exigente al que está bastante mal atendido y que se lo ve con cierto menosprecio.

    Pamela León Andriuoli: Gonzalo, por último, si quisiera que nos diga, o sea, que me digas, ahí vamos a formular otra vez esta parte porque metió una audiencia que no existe, ¿cierto? Así que vamos ahí otra vez. Gonzalo, con todo lo que me has dicho, ¿cuáles podrían llegar a ser esos desafíos actuales para que la agenda setting, que queda claro que es esta forma de setear los temas? a través del enmarque o enfoque que le dan los medios a partir de su manual de estilo, de su política, para que esos temas que se están seteando vengan desde el lado de la investigación. Por supuesto tú me dirás, bueno eso tiene que ver con presupuesto y con la inversión del medio que se genere desde la investigación, pero también dijiste al principio que existen estos canales abiertos como por ejemplo este, como por ejemplo medios relacionados además al espacio digital que pueden generar una investigación que pueda contrastar cierta vocería oficial, que no necesariamente vayan a ser escuchados de manera masiva, pero que se utiliza tal vez de manera correcta el algoritmo, las alianzas, las formas de poder generar una especie de bulla sobre ciertos temas, podrían reinstalar una agenda setting que se distinga de esa repetición oficial de la cual se hace eco grandes medios de comunicación.

    Gonzalo Ponce Leiva: Yo creo que hay serios problemas en este país que no son tratados a profundidad. Por ejemplo, el tema de salud pública, de acceso a educación, el embarazo a adolescente, el alto número de partos de niñas y adolescentes, el tema de violencia de género, para hablar de algunos temas sociales, que son fundamentales en un momento donde mucha de esta juventud está viendo en las pandillas y en las tribus una salida a su miseria en la que no tienen ningún futuro viable. Entonces, como nación, si deberíamos reflexionar sobre estos temas que a todos nos debería comprometer para intentar desde nuestras frentes el poder contribuir a una sociedad mejor, no desde un punto de vista si se quiere utópico o idealista, sino absolutamente pragmático. ¿Qué futuro van a tener y por qué la gente va a dejar, los chicos van a dejar de ser delincuentes y ser hombres de bien o mujeres de bien? en un medio donde la violencia y la miseria campean. Entonces yo creo que sí hay temas muy importantes, creo que el tema de la desnutrición crónica infantil, por ejemplo, evidentemente es una lacra que tenemos como país, es una violencia y está muy bien todo el esfuerzo que se haga por visibilizarlo, pero igual queda muy muy distante. Y por otro lado tenemos un problema y una irresponsabilidad grande desde las mismas vocerías en los que aparece gente en la que evidentemente no están formados, dicen cualquier cosa y una permisividad de los medios en la que no hay re-preguntas o se escuchan cosas en las que no hay rigor, no se contrasta la información y se deja mucho hacer. Y luego, por otro lado, tienes desde el poder oficial con ciertos medios que le apoyan. Y por el otro lado tienes una corriente ideológica de un partido que tiene sus medios de comunicación, sus portales de investigación en que o critican insistentemente temas como a la fiscal, pero por sus tacos o por sus calificaciones, pero no van al fondo de las situaciones. Entonces ya lo ideológico está primando me parece demasiado como para posicionar temas y tapar entonces todo el debate es que Correa vuelva, que Glass salga libre, que todo es un montaje. Y lo que estamos viendo, claro, y estamos viendo que lo que se está viendo con “Purga”, con “Metástasis”·, es la punta del iceberg. Estamos hablando como esto, todo el sistema está corrupto, pero no es desde ahora, de toda la vida. Ahora con las redes se sabe mucho más de estos escándalos. Entonces, sí me parece que como sociedad, el debate y la reflexión tienen que ser mucho más exigentes de temas que sí nos afectan el día a día. A veces el discurso nacional cierto es que se pierden los gobiernos locales y no retiran la basura de tu casa dos días, tú saltas contra el municipio. Claro, el tema macro de la deuda externa o los mecheros de la Amazonía se pierde en un tema nacional, pero me parece que hay un desprecio por el público y por proveer de contenidos profundos en muchos medios de comunicación.

    Pamela León Andriuoli: No, y el caso Olón ya no es algo que nos convoque como ambientalistas, porque fuimos ambientalistas por una semana, luego nos convertimos en juristas cuando pasó lo de “Metástasis”·, después volvimos a ser ambientalistas con los mecheros, nos volvemos asambleístas cuando la Comisión de Fiscalización actúa de forma en la que no consentimos entonces. Este cambio tan camaleónico de rol que tiene la sociedad también da cuenta de cuán cortoplacista es nuestra intención y voluntad de generar ciertos cambios. Y partiendo de eso, yo sé que te dije que íbamos a hacer la última pregunta, pero ahora sí que va la última pregunta. Porque tú hablaste al principio de la diferencia entre medios oficiales y creo que por ejemplo, en la época correísta hubo, digamos, una cantidad de medios multiplataforma que lograron ser como un engranaje de voz oficial, es decir, tenías al ciudadano, que era el periódico en impreso, el ciudadano, tenías Ecuador TV, tenías los enlaces del ex presidente, tenías las radios, tenías los medios incautados y había como un ecosistema de medios de distinta plataforma que se encargaban de generar este, digamos, esta voz oficial desde distinto prismas. Y ahí te digo, ¿esto es agenda setting? Es decir, cuando tengo un ecosistema de medios que puedo controlar y puedo instalar ciertos temas, ¿esto es agenda setting de gobierno o es agenda setting de los medios?

    Gonzalo Ponce Leiva: Bueno, en el caso de Correa, evidentemente, estuvo un aparato de comunicación y propaganda muy, muy potente, muy piramidal, muy organizado, y de ahí surgían indicaciones muy claras y ahí se posicionaban los temas y el enfoque, por eso era más una televisión gubernamental que una televisión pública, con una artillería y de recursos y tal, que a mí me parece que exageraron, por ejemplo, la televisión pública, la radio pública en las sociedades desarrolladas tienen y son medios muy muy potentes, miras en Europa, la BBC, la RAI, la televisión española, etcétera, pero por ejemplo el tener un periódico, un periódico gubernamental, un periódico público me parece un despropósito, que además era un periódico que era muy rentable porque tenía el monopolio de todos los impresos que realmente si usas ahí los libros de texto y todos los flyers y todos los afiches, obviamente va a ser un negocio muy rentable, pero ya un exceso que se prestaba también a interpretaciones y abusos y a negocios y a situaciones un poco más turbias y sospechosas. Pero evidentemente ahí había una agenda oficial clara y definida. Creo que la política comunicacional de los siguientes gobiernos de Moreno, de Lasso y el actual, dista mucho de tener una agenda sólida, de tener una línea editorial inclusive y hemos visto de voceros recientes gente que ha tenido una tradición internacional muy importante de pronto hacer afirmaciones caricaturescas, de que un equipo SWAT se mete una noche y vacía una represa y que James Bond quita de ahí, entonces no puede ser, un poquito de… y nadie rectifica nada y nadie dice nada. Y entonces sí me parece que el abismo que hay entre el control del aparato de comunicación y la agenda setting que había antes versus lo que ha venido después. Lo cual yo también creo que eso ha abonado en negativo. El debate, por ejemplo, de la “Ley de Comunicación” que se expidió en Correa, en lo personal creo que es bueno que exista una “Ley de Comunicación”. Creo que nos quedamos hablando del Darth Vader de la “Ley de Comunicación”, que era la represión y no de las cosas buenas, como eran, por ejemplo, la cuota de producción nacional de los medios. Creo que es importante que los medios también, el ciudadano, tenga mecanismos para apelar cuando un medio te saca un titular y dice que Pepito es corrupto, que luego aclaren que Pepito no era corrupto, que te saca una nota chiquita en la página 17, me parece que el ciudadano tiene derecho a poder reclamar. Pero todo se polarizó tanto que de pronto ya el conjunto de la “Ley de Comunicación” no sirve. No, no. Creo que hemos caído en una mediocridad y en un simplismo muy maniqueo de esto, ¿es bueno o es malo? ¿Es blanco o es negro? ¿La “Ley de Comunicación” al tarro de la basura? No señor, no hay que tirar al tarro de la basura. Lo que acabamos de ver con el veto total al paquete de las reformas de la justicia, ¿había cosas que eran importantes de hacer? Claro, si a última hora metes esta barbaridad de que los miembros del consejo si están con orden de prisión, bueno, que se tomen licencia, pero por una barbaridad. Claro, por una barbaridad eso no puedes escoger y veto total a toda la ley. Entonces me parece que hay una irresponsabilidad y creo que el manejo de la comunicación de los últimos gobiernos ha sido prueba de ello. Pero ahí el ejercicio es a quién nombra. O sea, lo increíble es poner a gente que no tiene ninguna formación, ninguna experiencia en el tema y pretender que tenga una buena gestión. Lo extraordinario sería que le vaya bien. ¿En el gobierno de Lasso pusieron a un gerente de marketing de un banco a ser secretario general de la administración pública. ¿Cómo pretendes que una persona que viene de un banco de hacer marketing conozca de políticas públicas? ¿Le sacan a él y ponen a un señor que viene a ser gerente de un canal de televisión subsidiado con fondos privados y pretendes que esa persona lo haga bien? Lo extraordinario es que lo haga bien. Ahora ponen de ministro de gobierno y de secretario de inteligencia y a cargo de la estrategia un señor que entiendo que tiene una fábrica de plásticos. Entonces, lo increíble sería que este señor, ojalá por el bien del país, lo haga bien. Pero si tú pones a esta gente que no tiene ninguna formación ni experiencia ni trayectoria en estos puestos de responsabilidad, me parece que lo normal es que lo hagan mal.

    Pamela León Andriuoli: Muchas gracias Gonzalo por esta conversación. A modo de recuento, me queda para decir que pareciera que esa agenda setting y la forma en la que los medios despachan, la información se configura directamente relacionada con el mundo del espectáculo, es decir, lo que no venden no sale en medios. Un día es “Metástasis”, otro día es “Purga”. En un momento fue Mayra Salazar, tal es así que pareciera que los medios, y estoy estandarizando por supuesto, no quiero decir que esto suceda en todos esos espacios, se han transformado en repositorios de la voz de poder, tal es así que un medio puso de primera plana los zapatos del presidente luego del informe de la nación con una entrevista de a Nino Tuma para poder profundizar sobre el tema. Muchas gracias, Gonzalo, por esta conversación.

    Gonzalo Ponce Leiva: Gracias a ti. Un abrazo.

    Conclusiones.

    Luego de haber conversado con Gonzalo, les presento la conclusión de este episodio. Los principales elementos que influyen en el establecimiento de la agenda en los medios de comunicación incluyen la selección de noticias, la frecuencia con la que se cubren ciertos temas y la prominencia dada a esos temas. Como dijimos, eso de Ecuador goleó y Alarcón ganó está grandemente provisto de enmarcación y enfoque. El impacto de la agenda setting en la opinión pública y en el comportamiento electoral es significativo. Al destacar ciertos temas, los medios pueden influir en las prioridades y preocupaciones de los votantes, lo que a su vez puede afectar sus decisiones en las urnas. Vemos cómo los zapatos del presidente en el informe a la Nación, ocupa la primera plana de un medio de comunicación e incluso colocan a alguien que pueda dar aval sobre eso. El zapatito morado del hijo del presidente en los primeros días de gobierno, se predomina de forma más acuciosa frente a cómo se pudren numerosos cadáveres en la morgue de Guayaquil. Para citar un ejemplo nomás. En la agenda setting se relaciona con otras teorías de comunicación como la espiral de silencio, que describe cómo las opiniones mayoritarias se refuerzan y las minoritarias se silencian, y la framing theory, que examina cómo los temas son presentados y qué aspectos son enfatizados. Yo los invito hoy a que se incomoden, no crea sea un migrante mediático, no crea. No, tranquilo que la ves. Yo los invito hoy a que se incomoden, no crea solamente, sea un migrante mediático y haga contrapeso. De lo contrario, usted es un instrumento servil y tácito de lo que el medio le da de comer. Es más, no crea en nada de lo que he dicho aquí. Investigue.